¡Siguenos!


sábado, 31 de marzo de 2012

Capítulo Uno

::Julia::

Me asomé a la ventana deseando ver una vez más mi adorada playa, con sus preciosos colores añil, sus destellos, sus olas y su espuma, y la arena, tan fina y dorada. Como la echaría de menos, y a mis hermanas, Laura y Blanca, de 14 y 25 años; a mis padres, a mis amigas. Esta vez tenía que admitirlo: tenía miedo. No sabía de dónde había sacado la idea de irme a estudiar fuera, y tan lejos. Al principio me había encantado eso de irme fuera, pero ahora no pensaba que fuese a ser capaz de afrontarlo sola. “Toc-toc”. Blanca estaba apoyada sobre la puerta abierta de mi dormitorio. En una mano agarraba las llaves de su coche y la otra descansaba en el aire.

-Es hora de irse, a menos que quieras volver a pensártelo.

-Ya no hay vuelta atrás.

Los ojos se me cerraban poco a poco, pero, en el momento de juntar los párpados por completo, me sobresaltaba y volvía a despertarme; jamás había conseguido dormir en un avión y esta no iba a ser la excepción, les tenía demasiado pánico. Por fin las ruedas chocaron contra el suelo y pude tranquilizarme, todo había terminado y estaba segura.

Después de otra larga hora conduciendo y otra cuarta subiendo por las escaleras hasta el ático, conseguí llegar a mi nuevo hogar. Mi modesto pisito consistía en una cocina, un salón, dos baños, un dormitorio, un vestidor y una terraza que me permitía ver toda la ciudad bajo mis pies. Las paredes de mi dormitorio eran de un bonito color turquesa, a juego con la colcha y los cojines. Sobre la cama había un gran corcho repleto de mis fotos favoritas que había seleccionado minuciosamente en mi anterior, y única, visita. En la pared contraria a la cama había un escritorio y junto a este un tocador. Frente a la cama estaba el vestidor con toda mi ropa ya instalada en él. Dejé mi ligera maleta de mano en el primer hueco que encontré y me dirigí al baño, necesitaba una ducha urgentemente. El agua caliente me relajó y llenó de nueva energía para dar una vuelta por el pueblo, visitar la universidad...

Por suerte bajar las escaleras no era tan pesado como subirlas y aún menos cuando te encuentras a un guapísimo vecino. Era alto, musculoso, con el pelo castaño claro y unos enormes ojos verdes. Iba vestido con unos pantalones cortos de deporte y una camiseta. Al escuchar mis pasos se giró y una fugaz sonrisa de perfectos dientes blancos apareció en su cara.

-Hey, ¡hola! No te he visto nunca... ¿vives aquí?

-Em...sí, vivo aquí desde...um... hace una hora y veinticinco minutos más o menos.

-En el ático supongo. Apuesto a que dentro de un par de semanas podrás hacer una maratón sin cansarte.

-Entonces voy a tener que cambiarte el piso, parece que subir escaleras no es un problema para ti.- Fue prácticamente imposible resistirme, cuando alguien tiene buen cuerpo no es malo decírselo ¿no? Rió y ese sonido armonioso inundó la habitación.- Bueno, me voy, pensaba ver un poco la ciudad.

-Cuando me necesites... Aquí estoy. Excepto si vienes a pedirme azúcar, mi despensa siempre está vacía.- Volvió a reír suavemente y esta vez le acompañé. Me llamo Mike, por cierto.

-Julia. Encantada.

Alrededor de una hora más tarde estaba completamente perdida. Vagabundeé por las calles hasta que al final llegué a una especie de parque. Varios niños jugaban en unos columpios mientras que sus respectivas madres charlaban y de vez en cuando giraban para comprobar que sus hijos seguían jugando. Una pareja coqueteaba bajo un árbol y algunas personas paseaban. Me senté en un banco a disfrutar del sol y a los pocos minutos se me cerraron los ojos. Pude notar como algo me tapaba el sol y al abrirlos me encontré con la atenta mirada de un chico. Tenía los ojos más negros y profundos que había visto en toda mi vida, totalmente a juego con su pelo y su camisa y pantalones, obviamente de marca las dos cosas.

-¿Podrías no taparme el sol?

-Podría... Si me dejases sentarme a tu lado.

-Es un país libre.- Se le iluminó la cara ante mi afirmativa y en un segundo ya estaba a mi lado.

-No eres de por aquí. Siento decirte que no pronuncias muy bien el inglés.

-Siento decirte que no me interesaba tu opinión. Ni siquiera sé que hago hablando contigo.- Me levanté decidida pero él me siguió.

-Vale, lo siento. ¿Dónde estarían mis modales?

-No lo sé. ¿Es qué existen?- Me giré, pero para mi sorpresa estaba más cerca de lo que yo creía.

-Chica dura... Las que más me gustan.- Su aliento me rozó la cara y por un segundo me dejó hipnotizada, luego se separó un poco aunque no lo suficiente para que dejase de notar su exquisita colonia. Me tendió la mano.- Damon Salvatore.

- Julia Serrano.

-Encantado. ¿Puedo preguntarte de dónde eres?

-Puedes. La pregunta es ¿te voy a responder?- Se acercó un poco a mí dejándome atontada.-Creo que sí...

-Lo imaginaba. ¿De dónde eres?

-De España.

-¿Y qué haces aquí, Julia?

-Vine a estudiar.

-Bien, eso significa que estarás aquí mucho tiempo, nos volveremos a ver.- Me guiñó el ojo de un modo que debería estar prohibido.

De repente su móvil sonó. Se apartó unos pasos y luego contestó. Mientras él hablaba logré darme cuenta de que era de noche y hora de volver a casa, tarea que no parecía nada fácil. Pareció darse cuenta de mi nerviosismo.

-¿Dónde vives? Yo te llevaré.

-Yo...Bueno, vale.

Me guió hasta un Ferrari negro, definitivamente el dinero no le faltaba. Me acomodé en el asiento del copiloto y le fui guiando por donde yo creía que llegaríamos a mi hogar. El coche frenó justo debajo de mi casa.

-¿Me invitarás a subir?

-Mmm...

-¿Por favor?- Puso una especie de cara de niño bueno que definitivamente me derritió.

-Espero que no te importe subir escaleras...

Una sonrisa apareció en su rostro.

-No es un problema.

Sin saber cómo demonios había podido aceptar ya estábamos en mi salón. Él tumbado en mi recién estrenado sofá y yo de pie, incómoda ante su desafiante mirada.

-¿Sabes? Es tu casa... Deberías sentarte.

-Yo... Creo que prefiero hacer otra cosa. ¿Quieres algo de beber?

-Mmm...¿Tienes whisky?

-No... Me acabo de mudar y en realidad solo tengo agua del grifo.

-¿Y tienes algún vecino que pueda tener whisky? ¿O alcohol?

-Puede...Pero me niego en ir a pedírselo.

-Dime el piso y yo iré.

-¿Qué? ¿Estás loco?

-No... De todas formas no me va a conocer.

-¿Y cuándo te pregunte en que casa estás?

-Le diré que en el ático... ¿No decías que acababas de llegar? No puede conocerte mucha gente.

-Él sí.

-Pues lo invitamos... ¡Vamos, dímelo!

-El quinto piso. Quinto izquierda.

Damon salió de mi piso dejándome pensar tranquila por primera vez en horas. ¿Qué hacia ese chico en mi casa? Aunque claro, es tan guapo... ¡Pero si no lo conoces de nada!

El timbre sonó y al abrir la puerta me encontré a Damon apoyado en el resquicio de la puerta con una botella en la mano y una sonrisa demasiado pícara.

-Qué empiece la fiesta...

Capítulo Uno

::Luciana::

El aeropuerto estaba atestado de gente, y entre ellas pude reconocer la persona que quería.

-¿Cómo te fue en el viaje? ¿Te dieron algo de comer? ¿Tienes hambre?- empezó a preguntar la figura que se hallaba en frente de mi. Antes de responder me detuve a observarlo, cabello castaño, ojos color avellana, estatura más alta que la mía, llevaba unos jeans negros con una camisa a cuadros, y aunque sabía que estaba muy despierto parecía dormido. Sacudí mi cabeza, yo también me estaba durmiendo

-Bien. Si. No. Vámonos que me da cosa tanta gente- lo empujé para empezar a caminar, sentí como me quito el bolso y se lo cargo al hombro. Me acomode mi mochila y lo seguí.

-¿Pedimos un taxi, Alan?- sugerí luego de unos minutos de caminar

-No-dijo-Vamos en mi coche.

-Y ¿desde cuándo tienes coche?-pregunté.

-Desde que... ¿se me manejar?

-Y ¿por qué no una moto, Alan?

-No te compraré una- aseguró mientras se detenía frente a un auto.

-Está bien ¿en que trabajas?- pregunte, no se salvaría de mi interrogatorio.

-Soy profesor de Historia-explicó rápidamente, abrió el baúl y metió los bolsos. Me empujó hacia el asiento del acompañante mientras él miraba su celular. Reí por lo bajo.

-¿Tienes novia Alan?- observe como se removía en sus asiento buscando un papel y cuando lo encontró, lo blandió enfrente de mí como si fuera una espada

-Es una dirección-murmuro y miró la pantalla de su celular; luego hablo- Bueno, del mío es esta... ¿ya conseguiste? ¿Tan rápido? … Si, ya sé que tienes contactos. Bueno, adiós...- cerró su celular, se giro hacia mí, y en un abrir y cerrar de ojos empezó a manejar

-Bueno, la casa está siendo remodelada para tu habitación...

-No debiste mo...

-Por ahora nos quedaremos en este hotel, serán solo dos días tal vez tres- comentó cuando llegamos a la recepción -Habitación 133 y 134, por favor.- le ordenó a la mujer que atendía.

Era joven de unos veinticinco años, con una sonrisa de crema de pasta dental pegada en su rostro. Miró a mi hermano pestañeo exagerado dejando ver un poco las pestañas postizas y se dio media vuelta en busca de las llaves.

-Aquí tienes- le tendió la llave y hubiera jurado por Alá que le giño el ojo, sin embargo mi hermano me empujo demasiado rápido hacia el pasillo como para ver bien.

-Bueno, bueno, no diré nada Alan.

-Sigues diciéndome 'Alan'- comento mientras subíamos al ascensor.

-Sabes que la 'c' y la 'e' (y ya sé que la 'e' no está en tu nombre) no me gustan, en cambio creo que la 's' y la 'd' son letras lindas.

-No cambiaste- murmuro divertido- Sigues siendo rara.

-Exacto- admití con una sonrisa- Señor Alaric Saltzman, profesor de Historia.

Escuche su risa, y la acompañe. El ascensor se detuvo y entramos por el pasillo largo. Justo en el extremo había una puerta que decía 133, la que sería la habitación de Alan, (mi no me gustaba el 3) una puerta de madera oscura, que con la luz que iluminaba al pasillo, parecía brillosa.

-Y ¿por qué no me dices 'Ric'? Papa y mama lo hacían.

-Papa y mamá me decían 'Luli' – bufe rendida- Alan me gusta más.

-Bueno, llámame como quieras.

-No me gusta el numero tres Alaric – sonreí de forma angelical y antes de que me mirara le saque la llave y corrí hacia la puerta de la 134. Misión cumplida.

Alan comenzó a reír y cuando paró se dirigió hacia mi

-Mira tú llave- me indico- es la 133

-Sí, y mi fortuna es la de siempre -le mire mientras abría la puerta- Mala.

Camine hacia dentro de la habitación, era espaciosa tenía un escritorio negro al costado de un ventanal que ocupaba la mayoría de la pared. Hacia la derecha yacía una cama de dos plazas con un cobertor rojo intenso que contrarrestaba completamente con las paredes blancas y el pequeño armario color caoba. Combinando con los tonos, había una puerta negra en frente de la cama, que supuse era el baño. Di un paso y sentí en mis pies la alfombra blanca que cubría todo el piso.

-¡Me gusta! - grite

-Espero que la mía tenga algo de azul, el rojo no me va- bromeo Alaric y camino hacia la puerta- Te dejo, iré a comprar algo para comer ahora. Y ya luego veremos si compramos unas pizzas o algo.

-Claro- dije. Lo observé dejar el equipaje y marcharse.

¿Quién lo diría? Yo, Luciana, salí de mi hogar para venir a Mystic Falls un lugar de magia.

¿Quién era yo? Bueno, una chica de unos veintiún años, a la cual le gusta lo extravagante. Mi hermano me considera rara por querer algunas letras y otras no, al igual que con los números. Extraña, esa sería mi definición, y testaruda sería la segunda.

Mis padres habían insistido en que fuera con mi hermano para conocer otros lugares. Lo cierto era que yo había estudiado carreras cortas, pero, según ellos, ya era hora de que ejerciera para lo que más me había preparado: Matemáticas.

¿Qué me esperaría desde ese día?

Deje mi bolso dentro del placard y me tire hacia la cama. Hice zapping con el control del televisor cuando me llego un mensaje.

“Regreso en una hora, vístete iremos a comer a un restaurante con algunos amigos y amigas” De Alaric.

Busque en mi bolso algunas cosas y deje la ropa enlistada en el placard. Lleve mi mochila, en ella tenía el champú, el acondicionador y también las ropas interiores. Gire sobre mis talones y me adentre en el baño.

¿Quienes irían?

Mientras me duchaba suponía los amigos que irían. Una vez me había hablado de una tal Jenna y un Stefan, la 'J' y la 'S' me caían bien. Ahora esperaba una 'D', ¿Damian? ¿Daniel?

Salí de la ducha, me vestí, y me rodee con la toalla mientras caminaba con cuidado hasta la puerta, resbalarme como en las películas era mi mayor temor.

Abrí la puerta con sumo cuidado y pisé segura en el piso de alfombra. Me dirigí en busca de el resto de mi ropa, estaba por sacarme la toalla cuando una voz me paro.

-Hola ¿cómo te llamas?

Mi corazón se helo, quede estática en ese lugar, cuando reaccione me envolví torpemente con la toalla y gire hacia la persona. Un hombre se hallaba recargado en la pared con una maleta a su lado, y con una sonrisa juguetona en sus labios rojos.

Lo observe con cuidado, tenía cabello negro como la noche y ojos igualmente oscuros, tez pálida que era resaltada por la camisa azul y el resto de su traje negro. Rápidamente una palabra invadió a mi mente: 'sexy'. Ese hombre era sexy, aun más con esa sonrisa juguetona que salía de sus labios y deseabas besar.

¿Cuánto tiempo habría pasado hasta que mi mente reacciono? Mucho, mucho tiempo de verdad.

-¿¡Quién diablos eres!?- grite furiosa. Y más furiosa me puse cuando él empezó a reír. Comenzó a acercarse a mí, y a cada paso de él yo retrocedía, hasta que choque contra el placard y él quedo muy cerca. Todavía con una sonrisa en su rostro, dijo:

-Mi nombre es Damon Salvatore, un gusto.


Capítulo Uno

::Susan::


Es completamente estúpido preguntar si alguna vez has sentido miedo o te has martillado a cada rato con la inseguridad que cargas, el hecho es… Que una vez que decides hay que hacerle frente y comprender que no puedes desear esconderte en un lugar donde tus pensamientos no te alcancen a lastimar. Era ya costumbre adoptar la actitud de que todo estaría bien, de que me parece absolutamente emocionante todo el cambio para tranquilizar a mi familia.

Tenía la vista fija en la ventanilla viendo como lo que te parece exageradamente grande en carretera, desde aquí se ve como pequeñas comunidades creadas por hormigas, la música resonaba en mis oídos a un volumen alto. El tipo que iba sentado a mi lado a simple vista parecía una persona agradable pero, no se había molestado en decir ni una palabra desde que nos subimos al avión ¿Sorprendente no?

- Por favor los pasajeros abrochen su cinturón de seguridad, en cinco minutos aterrizaremos a nuestro destino; Mystic Fall’s – se escuchó la vos de la azafata.

Suspire mientras abrochaba mi cinturón, aquí vamos…

Soy una joven de 21 años recién graduada, mi nombre es Susan… Mi personalidad es casi indescriptible, soy difícil, amargada, sarcástica, divertida, repugnante, el 95% de las cosas me dan totalmente igual, odio la arrogancia, soy fuerte emocionalmente, acostumbro a no mostrar mis sentimientos, apasionada por la escritura y la lectura, tiendo a hacer cosas locas, suelo arriesgarme… Que es lo que estoy haciendo justo en este momento, ¿a qué persona normal se le ocurriría dejar todo para mudarse a otra parte del mundo? ¡Pues a mí! Quería intentar cosas nuevas, me encanta experimentar nuevas sensaciones. Y ahora, aquí estoy, observando por la ventanilla lo que sería mi nuevo hogar, el aeropuerto estaba ligeramente lleno de personas tras el vidrio…

- ¿Qué tal chica? ¡¡Tanto tiempo sin verte!! ¿Unos cinco años? –

- Vamos Tyler, no es mi culpa que a tu padre no le guste ir al Sur – respondí sonriendo mientras lo abrazaba fuertemente.

- Ni la mía tampoco – dijo riendo mientras tomaba mis maletas.

- Dios… esto es totalmente diferente, prométeme que me darás un tour por la ciudad – dije mientras le daba un codazo suavemente.

- Lo hare… Si no estás muy cansada, esta misma noche iremos al grill con mis amigos, ¿Te parece? – preguntó mientras llegábamos hasta su coche.

- Vale, solo déjame llegar – ahora estábamos sonriendo mientras arrancaba su coche.

- ¿Qué tal esta tu hermana? ¿No piensa venir a visitarnos nunca? – pregunto curioso y yo solté una carcajada.

- Sabes que esa no saldría de Venezuela ni que le pagasen, aunque… Quizás conmigo aquí, las cosas cambien –

Tyler, era mi primo segundo, su Padre: El Acalde de Mystic Falls era el primo de mi padre, algunas navidades nos acompañaron, pero ni mi mamá ni mi papá me habían dejado venir hasta acá a pesar de las tantas invitaciones por parte de mis tíos, hasta ahora que ya tenía la mayoría de edad legalmente aquí en USA. Iba a vivir con ellos hasta que hubiera conseguido un buen departamento, trabajaría en una pequeña editorial de la ciudad donde hace un mes mi tía se había encargado de conseguirme empleo.

- Todo es muy tranquilo aquí, papá no ha podido venir a recogerte al aeropuerto, pidió que le disculparas –

- Lo entiendo, el Alcalde Lockwood es un hombre muy ocupado – dije en tono de broma.

- Se molestaría si lo llamaras así – me acuso riendo

- Lo sé, ¿y tú que me cuentas? Estas súper guapo eh? – le dije y toque su brazo sintiendo sus músculos mientras reía.

- Los deportes, tú te ves más vieja – bromeo – Vale, lo aparentaras si sigues de amargada –

- No que va, tanto así no – reí mientras miraba por la ventanilla.

Esto estaba rodeado de arboles, el resto del camino fue corto, poniéndonos al tanto de nuestras vidas, carreras entre otras trivialidades.

Una vez que llegamos frente a mis ojos había una gran casa o Mansión, y no entiendo porque me sorprende, Es el alcalde ¿No?

- Vamos – dijo Tyler mientras abría mi puerta – Te están esperando –

- Comprometedor – lamente.

- Venga, no estará mal. Ella está emocionada -

En la entrada nos esperaba una mujer que a pesar de los años aun se veía joven y radiante, portaba una sonrisa amable mientras nos acercábamos.

- Tía Karol - Salude mientras me abrazaba, no fue tan asa como cuando abrace a Tyler pero es que la mujer era reservada; igual que yo.

- ¿Lista para esta vida? - pregunto cortes - Te aseguro que todo ira de maravillas -

- Si... Estoy lista - respondí sonriendo, claramente ocultando la inseguridad que sentía en este momento.

Me mostro lo principal de aquella "casa" o como sea que se le pudiese llamar a un lugar gigantesco. Luego me guío subiendo las escaleras donde había un pasillo con unas cuatro puertas y del lado contrario había una sala de estar con un grandísimo sofá y una TV plasma del mismo tamaño.

Caminamos hasta la primera puerta a la izquierda, Tyler se tenía que ir por lo que el recorrido lo hicimos solo Karol y yo.

La Puerta al abrirse mostro una habitación con las paredes pintadas de un blanco que con la luz del sol que se colaba por la ventana frontal se veía brillante y luminosa, fresca. Una queen se encontraba al final de la habitación con sus respectivas mesitas de noches, de un lado estaba un escritorio de fina caoba junto con una pequeña biblioteca, algo que llenaría muy pronto, del otro lado estaba el tocador y su butaca, al final de la habitación, cerca de la cama había un mini pasillo que daba con dos puertas que quedaban una enfrente de la otra; el baño y el closet. Y en la pared final frente a la cama estaba una tv igual que un sofá negro como los que había visto hace unos minutos.

- Espero que la habitación sea de tu agrado - comento cuando sonreía.

- Estaré bien - respondí - y no estaré aquí por mucho tiempo - aclare amablemente y ella solo asintió mientras pasaba junto a mí y me dejaba sola.

Me tire en la cama exhausta por el viaje, pero mi sueño fue interrumpido por el sonido de unos nudillos chocando contra la puerta de la habitación.

Un poco soñolienta articule un; pase y seguido estaba Tyler sonriendo con culpabilidad mientras se sentaba en la cama.

- ¿Iras al Grill? -

- Ehm... Si... Aja - no tenía ni idea de que decía, mis parpados estaban cerrándose por si solos.

- Mejor levántate y te vas a bañar, en una hora nos iremos - dicho esto se levanto y salió de la habitación.

Con pesadez y mucha flojera me levante para meterme en el baño...

- ¿Quieres tomar algo? - preguntó Tyler mientras Llegábamos a la barra.

- Una soda estaría bien -

- Oh si, tu no tomas - dijo en tono de burla mientras le golpeaba por la costilla suavemente - Vale, vale, ve a buscar una mesa, ya te doy alcance -

Atravesé el lugar sintiendo varios pares de ojos sobre mí, a lo que solo sonreí con autosuficiencia y ocupe la mesa más alejada.

El lugar era acogedor, cómodo y...

Mi concentración fue puesta sobre un joven que iba entrando, era increíblemente deslumbrante; Su piel era pálida, sus cabellos lisos de un negro profundo y sus ojos del mismo color. Llevaba una chaqueta de cuero que le daba un toque sensual y peligroso, tampoco pase desapercibido la mirada de todas las chicas sobre él, pero extrañamente el ahora estaba mirando solo a una...

El me estaba mirando, curioso, expectante, pícaro... Mientras se dirigía a mi mesa...

Capítulo Uno

::Iseela::

Mi nombre es Iseela Fainello, tengo 21 años & vivo en Verona, Italia; Tengo un físico casi perfecto…Ojos de un color azul oscuro, largo cabello castaño, y una figura perfecta, digna de una diva. Provengo de una familia de empresarios en Verona.

Me encontraba en mi habitación mirando una fotografía familiar junto a mis maletas. De verdad extrañaría a mis hermanos, Julieta, Luca & Diego. De 29, 27 & 24 años respectivamente.

-En verdad los voy a extrañar –Dije en mi idioma natal.

Había conseguido una beca de estudios en un pequeño pueblo en América, llamado Mistyc Falls.

Me levanté de la cama, metiendo la fotografía en mi bolso.

Caminé por mi espacioso cuarto, repasando cada uno de los detalles en mi mente; me metí al baño & entré en la tina llena de burbujas.

Después de darme un baño, me vestí con una playera de color negro, unos jeans y unas botas de color negro.

Me alisé el cabello y maquille un poco.

Solamente se escuchaba el sonido de mis pulseras chocar entre sí, cuando al fin terminé de hacer todas mis maletas, bajé las escaleras.

Tarareaba la cancion de Bad Romance de Lady Gaga mientras buscaba a alguno de mis hermanos mayores para que me ayudaran con mis maletas.

Me di por vencida al no verlos.

………………

-Te extrañaremos! –Dijo mi madre mientras me abrazaba.

-Tambien los extrañaré… -Contesté sonriendo.

Diego me ayudó a subir las maletas a mi lindo auto, una camioneta Captiva Sport de color azul marino, mientras Luca tomaba unas fotografías.

-Ciao! –Dije antes de subir a mi auto.

Todos contestaron, agitando su mano mientras yo me alejaba.

Conduje hasta el aeropuerto de Verona. Documenté todas mis maletas al igual que el auto. Gracias a Dios, había encontrado un vuelo en uno de esos aviones donde también puedes llevar tu auto.

Después de esperar un largo rato, al fin anunciaron mi vuelo.

-Pasajeros con destino a Mistyc Falls, América…favor de pasar a la sala de abordar –Dijeron por los altavoces.

Volví a tomar mis cosas & miré por la puerta de entrada, que dejaba ver a la hermosa ciudad de Verona.

-Ciao Verona… -Pensé.

Caminé hacia la sala de abordar sin dejar de mirar el hermoso panorama de la ciudad que siempre había amado desde que nos mudamos años atrás, provenientes de Milán.

El frio viento de invierno revolvió mi cabello, la nieve caía dejando una capa blanca sobre los techos de las casas.

Sonó mi celular con mi canción favorita…Ama ancora de el grupo que formaban mis hermanos…Sonohra.

-Si? –Pregunté.

-Emma! –Exclamó Julieta.

-Que ocurre? –Le pregunté.

-Papá te desea buen viaje…no pudo llegar para despedirse de ti –Exclamó.

Mi padre ahora se encontraba en Venecia, en un proyecto de remodelación de una iglesia.

-Claro, dile que no hay problema, debo irme, estoy por abordar… -

-Claro…Ciao Sorella!

-Ciao!, los veré en Verano –

Cerré el celular & entré a la sala de abordar. Después de revisarme exhaustivamente subí por las pequeñas escaleras que conducían al interior del avión.

Saqué mi cámara & tomé la ultima foto que tendría de Verona.

Realmente amaba mi ciudad.

Caminé con mi bolso sobre el hombro & una almohada de color rosado bajo el brazo.

Me senté en el asiento número 22, justo junto a la ventana.

Después de un rato me percaté de que no había nadie a mi lado, así que me recargué en la ventana & subí los pies al asiento continuo.

Encendí mi Ipod, miré la hora en mi celular & marcaban las 04: 33 de la mañana, tendría que cambiar la hora al llegar a América.

Minutos después me encontraba profundamente dormida.

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Sentí como me movían ligeramente.

-Señorita, hemos llegado…Bienvenida a Estados Unidos –Dijo una de las azafatas.

Aún algo adormilada pude contestar.

Bajé mis piernas & tomé mis cosas, antes de bajar me cepillé el cabello & guardé mi Ipod en uno de los bolsillos del bolso.

Tomé la linda almohada & caminé hasta bajar por las escaleritas.

Al igual que en Verona, hacía frío.

Según había leído ese era su clima típico, siempre estaba nublado.

Después de un rato, pude salir del aeropuerto.

Metí mis maletas en la cajuela de mi auto & conduje hasta donde estaba mi casa.

Estaba justamente cerca del centro de la ciudad.

Estacioné mi auto frente a la hermosa casa de color anaranjado con un lindo jardín al frente & un gran patio.

Bajé del auto & me quedé contemplando la casa.

-Bienvenida a casa… -Me dije a mi misma en un suspiro.

Saqué mi bolso del auto & rebusqué las llaves.

Una vez dentro de mi nuevo hogar, me percaté de que ya estaban todos los muebles que necesitaría; mis padres habían planeado toda la vida mi mudanza a América.

Sonreí al ver un cuadro de toda mi familia en la sala.

Subí las escaleras & encontré mi cuarto; pintado de un lindo color rosado con hermosos detalles en negro… dejé mi bolso sobre la cama con el precioso edredón en tonos pastel.

Mamá se había encargado de llenar mi armario con nueva ropa & zapatos.

Sin pensarlo abrí el armario & me encontré con todo tipo de ropa & accesorios para mí.

No pude evitar sonreír al ver una pequeñísima sección a lo ultimo del armario, de podían distinguir los colores verde, blanco & rojo.

En ella, encontré varias playeras que había recopilado de todos los viajes familiares & giras musicales a lo largo de Italia.

Me giré hacía el precioso & grandísimo baño.

Al abrir la puerta me encontré con una gran bandera italiana en el fondo, justo junto a mi ventana.

-wow!...demasiado italiano –Dije sorprendida.

Bajé las escaleras & caminé hasta mi auto.

Estaba por caérseme una de las cajas que tenía en las manos, cuando un chico algo raro la detuvo.

-Gracias… -Dije con mi muy notorio acento Italiano.

-De nada… -Dijo el chico.

Vestía un pantalón de mezclilla & una sudadera con el gorro sobre su cabeza.

-Puedo ayudarte? –Preguntó.

-Claro… -Asentí mientras le daba una caja.

-& dime…¿Eres nueva? –Preguntó.

-Si… -Dije mientras le indicaba donde poner la caja.

-& de dónde vienes? -

-Verona… -Respondí.

El me miró con una expresión de signo de interrogación plasmada en su cara.

-Italia… -corregí.

-Ah!... –Exclamó apenado mientras pasaba una mano por su cabello.

-& tu, eres de aquí? –Le pregunté.

-Si…de hecho vivo a 3 casas de aquí –Dijo sonriente.

-Cuál es tu nombre? –continuó.

-Iseela Fainello -

-Jeremy Gilbert, mucho gusto –Dijo extendiéndome la mano.

La tomé mientras sonreíamos.

Estuvimos platicando un rato más hasta que él se fue.

Subí a mi habitación, me di una ducha & me cambié.

Ahora, vestía un pantalón de mezclilla tipo tubo, unos zapatos tipos balerinas de color amarillo, una blusa de color café & una chaqueta de color miel sobre ella.

Dejé mi cabello suelto, tomé mi bolso & las llaves de mi casa.

Me encontraba caminando sin rumbo fijo por el pequeño pueblo de Mistyc Falls, el frío aire revolvía mi cabello.

Después de tanto caminar decidí regresar a mi casa.

Me puse mi pijama favorita & encendí la computadora.

Había comprado justamente dos relojes & los había colgado en mi pared, cada uno bajo el letrero de “Verona” & “América”.

Eché un vistazo al reloj que decía “Verona” & ví que eran las 8: 15 de la mañana.

Abrí mi correo & encontré un mensaje de Julieta.

-Buenos días hermanita! –

Sonreí & acomodé mi Laptop sobre mis piernas.

-Tan temprano & ya conectada? –Teclee.

-& tú que hablas, según mis cálculos son la 01: 15 de la mañana en América- Respondió.

Solté una pequeña risita e iniciamos una video-llamada.

Rápidamente divisé a mi rubio hermano caminando por la sala aún en pijama.

-Saluden a Isee! –Exclamó mi hermana mientras caminaba con la laptop sobre sus manos.

Diego aún en pijama & con el cabello revuelto jugueteaba con una especia de avena servida en un tazón de color azul, mientras que Luca, se servía un tazón de cereal con leche.

-Hola Emma! –Dijo Luca acercándose a la computadora.

Pude notar que todos, exactamente todos, estaban aún en pijama excepto Julieta, quien lucía su lindo uniforme de la oficina en donde trabajaba.

Estuve conversando con ellos un largo rato hasta casi no poder abrir los ojos.

Me despedí de ellos, dándome cuenta de que todos ya estaban bañados, perfumados & vestidos para ir al trabajo.

Apagué la computadora, con la promesa de volver a hablar con ellos a la noche siguiente.

-¿Acaso soy la única de la familia que aún no tiene trabajo? –Me pregunté mientras guardaba la computadora.

Había estudiado Música en el Instituto de Arte de Verona, al igual que mis hermanos mayores pero, papá siempre había soñado con que estudiara en América.

Así que ahora estudiaba arquitectura en una de las mejores universidades aquí en Mistyc Falls.

A la mañana siguiente me levanté temprano como de costumbre & me di un baño; Me vestí con una blusa de color gris & un pantalón de mezclilla, me arreglé el cabello & bajé las escaleras mientras prendía mi celular.

Estaba caminando cerca de mi nueva & grande universidad cuando choqué con alguien, haciendo que callera al suelo.

-Cuanto lo siento –Exclamé.

El chico de tez extremadamente pálida & cabello semi largo, liso & negro me miró mientras me tendía la mano.

Sin pensarlo dos veces la tomé; vestía una chaqueta de cuero negra a juego con el pantalón de mezclilla de color azul marino oscuro & una playera del mismo color que la chaqueta.

-cuál es tu nombre preciosa? –Exclamó.

Lo miré detenidamente.

Me miraba de pies a cabeza; su mirada se quedó clavada en el escote bastante pronunciado que traía.

-Que descarado… -Pensé.

Pero había algo en mi interior que se sentía atraído por el chico misterioso, su aspecto era rebelde & notablemente descarado.

-Iseela… -Contesté seductoramente.

El enarcó una ceja & tomó mi mano, depositándole un tierno beso en ella.

En ese preciso momento el frío viento de invierno revolvió mi cabello & también las hojas de los árboles junto a nosotros.

-Cuál es tu nombre joven forastero? –Le pregunté con mi hermoso acento italiano.

Él soltó una pequeña risita & me volvió a mirar mientras bajaba su mano hasta acariciar la mía.

Era frío, demasiado a decir verdad, pero su aspecto pálido me hacía enloquecer.

-Damon…Damon Salvatore –Dijo con una media sonrisa en el rostro.

Sonreí & sentí como apretaba su mano a la mía, pero aún sin perder la delicadeza.

Continué caminando sin siquiera despedirme de él.

Pude sentir su mirada fija sobre mí, especialmente en mis caderas; me detuve a la mitad del camino & me giré hacia él.

-Mucho gusto…Damon Salvatore –Exclamé antes de seguir caminando.

Divisé como su expresión se torcía en una perfecta sonrisa mientras me hacía algo como un tipo de “reverencia” antes de girarse sobre sus talones & desaparecer entre el bosque.

viernes, 24 de junio de 2011

Premio! :)!



Bueno pues este bonito premio nos los dios Elli! :)! Arigatou chica! :)!

1.Contestar las preguntas....


a)¿Porqué creaste el blog?
HAHAHAHA! sonará loco! pero no lo cree yo ._.! en realidad solo me uní! & ME ENCANTA! ser parte de este bonito blog! :)!

b)Color Favorito...
Oscuros! :)! mis favoritos son el Morado, rojo & negro :)!

c)Top 5 de tus peliculas favoritas...
son demasiadas!! x3! 5 nomas? ¬.¬! bueno: Harry Potter Saga, Twilight Saga, El cuervo, El padre de la novia 2, Mulán(♥);! la mayoria son medio raritas! x) pero me gustan todas las que tengan que ver con vampiros :D!

d) ¿Qué tipo de música te gusta?
DE TODO! justamente ahora estoy MEGA ENAMORADISISISIMA! del Jpop & Kpop! :)! mi nueva obsesion con Japón! :D!, tambien me gusta la clasica, el Rock/pop & toda con la que se pueda bailar xD!

e) ¿Tu mayor deseo en la vida?
Viajar por el mundo :)!

2. Agradecer a quien te lo dio...
Awww! a Elli! :D! que nos los diste a tus hermosas & locas compañeras de Blog! :D & le toco a la Reyna del Freak [osea yo! (:] presentarlo! MUCHAS GRACIAS CHICA! :3! te queremos muchisiimo! :')!

3. Nominar cinco blogs geniales...
"http://thereneesmecullenstory.blogspot.com/" porque en lo personal fue mi inspiración para abrir mis blogs! & la historia es muy bonita! :D

"http://alechanandtwilight.blogspot.com/" Porque para mi ES EL MEJOR BLOG DE TODOS! :)! lo sé! pensaran que soy una pervertida! pero me encantan sus historias! es una lastima que lo hayan cerrado ya :'( pero aun asi! les doy el premio! :D

"http://cherish-nippon.blogspot.com/" Este es para mi Dosa-chan! :3! porque comparte la misma adicción que yo! hacia el Grupo NEWS de Japon! ♥! me encantaria que se pasaran por aquí! & empezaran a enamorarse de estos HERMOSISISMOS! chicos (Shige, Ryo, Koyama, Tegoshi, Massu & Yamapi) como lo he hecho yo desde ya hace como 4 meses :')

"http://vonuckermansvampireclan.blogspot.com/
" Es muy parecido al Clan Cullen pero tiene algo especial que me hace que me guste mucho :)! ojala & se paren por aqui & lo lean :D

"http://jasperhalecoolen.blogspot.com/" Este! ES EL MEJOR BLOG QUE HE LEIDO! narra la historia de como Jasper se convierte en padre & tiene que hacerlo solo! claro esta con la ayuda de su familia POR DIOS! deben de leerlo! a mi me encanto! :3!

& pues a todos los demás Blogs que sigo no se sientan mal porque no los he mencionado :3! pero solo tenia que mencionar 5 x3! .-.! asi que pues este fue un bonito Regalito que nos dios Elli! :)! TE AMAMOS CHICA! :3! me despido & ARIGATOU GOZAIMASU (Muchas Gracias) por visitarnos! :)

Ae; Iseela Castillo♥!

jueves, 26 de mayo de 2011

¡Pasando a Saludar!

¡Hola! Aquí desaparecida uno!! jajajaja, Pasaba a saludar y a ver si hacía una entrada en el blog porque lo tenía muy abandonado, y dije: Susan, mueve tu trasero y publica algo... jajaja ok ok... Esto esta de más... Debo preguntar: ¡¡¿Vieron el final de temporada?!! Me esperaba algo así con respecto a Damon, pero no que la idiota esa le besara!!!!!!!!! Esa TONTA!!!!

Ya, tengo que controlar mis celos xd jajaja Hasta ahora esta entrada esta transcurriendo con puras estúpideces... Pero les traigo un par de noticias; Voy a remodelar el Blog!!! Si, de nuevo, es que en mi agenda lo que queda de semana esta dedicado al Photoshop así que... ¿Para que dejar? Así que no se asusten cuando vean el blog distorsionado, aunque intentaré hacerlo todo hoy mismo :D (ojo: No me creo flash... así que no confíen mucho xd) La otra es, estoy preparando capis para Don't Forget! Es que tan cortante deje el último capítulo xD y tengo en mente 0tra historia, que ya lleva varios días en mi cabecita... pero antes tengo que tratar de terminar con don't forget que no le falta mucho y reanudar la publicación de Conociendo al pasado... Bueno, ahora estoy presentando pruebas de lapso y mi tiempo se reduce a tener que estudiar... pero lo bueno es que salgo de vacaciones el 8 de junio y ahí no tendré excusas para no publicar, en 4 meses de vacaciones debo hacer mucho ¿No?

Chicas, mis queridas administradoras no me maten por publicar sin comentarles jajajaja es que, justo ahora no esta ninguna conectada al msn... So...

Otra cosa, ¿Ya han notado nuestros mata-tiempo cuando estamos aburridas? Generalmente Las otras chicas son las que empiezan con eso, ¡¡Yo soy una angelita!! (muajajajaa) Así que no se asusten si algún día subimos cosas más locas que las de ahora xd jajajaa

Ok, ya me voy a poner manos a la obra!!! Que tengan un lindo Día (:

P.D: ¡¡85 Seguidores!! ¡NO ME LO CREO! Son lo mejor Chi@s!!!! ;)

Susan :D

lunes, 23 de mayo de 2011

Siempre




N/A: Hola!! Este Shot lo tenemos desde hace un rato, por mi culpa (Eli) no lo habíamos publicado :S Pero pues ya saben la historia, estabamos aburridas y con problemas de hiperactividad... Y esto sale de esos momentos!! Viene directamente de marte, el mundo de la perversion y el del drama (No intenten entender eso ) xD Sin más que decir A leer... ;)




Rated: M (Mayores de 18 o personas con mentalidad abierta)



Mis manos se sujetan fuertemente a su cabello, las suyas se mantienen firmes en mi cintura y mi rodilla roza esa parte entre sus piernas. Entrecierro mis ojos mientras el sonríe precavido y divertido al mismo tiempo.




Una de mis manos viaja a mi espalda, a ciegas y con las llaves temblando en mi mano, logro abrir la puerta. Así, conmigo tan cerca de su cuerpo, entramos en mi departamento. Mi bolsa cae al suelo, estoy muy ocupada para preocuparme por el contenido, mas cuando siento sus manos por debajo de mi blusa y tirando hacia arriba.




La leve corriente eléctrica que me provoca sacude mi cuerpo haciendo que mi torso se acerque al de él, el calor nos invade mientras vamos tirando cosas al pasar ¿Hasta qué lugar? No lo sé, no importa. Siento como muerde mi labio, la seducción ante aquel acto solo logra provocarme más. Me pego a su cálido cuerpo y le susurro dificultosamente en el oído.




-¿A dónde?- logro articular al momento que me presiona contra la pared.




-¿Tu cuarto? ¿La Cocina? ¿El Baño? - responde alternativamente mientras succiona mi cuello y me hace echar la cabeza hacia atrás.




-El baño - respondo automáticamente.




Es el único lugar que hasta ahora no ha sido marcado con el calor de nuestros cuerpos. Me sujeta de los muslos y me alza, obligándome a pasar mis piernas alrededor de su cadera. Siento su excitación, ni un baño frío nos haría apagar tal calentamiento mutuo.




Mientras sube las escaleras, mi pie se engancha a su pantalón intentando apartarlo. Gruñe en mi oído y sonrió en la oscuridad. Llegamos al baño y con prisa me mete en la regadera. Antes de tener oportunidad de reaccionar sujeta mis manos por detrás, lo barro con una mirada incrédula, se saca el cinturón y lo usa para atarme.




-Eres mía- agrega con la lujuria quemándose en sus ojos.




Suya. Sí, lo seria. Se recarga encima de mí y me da suaves besos en la garganta haciéndose camino hasta mi boca, o eso pienso en un principio. En pleno trayecto sus labios cambian de dirección y van trazando un camino hacia otra zona un poco más al sur.




Muy cerca de mi busto se detiene provocando que yo gruña. Ríe por lo bajo y sus manos pasean por cada lugar de mi cuerpo, mete sus manos dentro de mi remera y la sube. Me despoja por completo de mi prenda. Rápido, ansioso, así es como se mueve. A punto de disfrutar me dice:




-Los jueguitos no hacen mal, ¿verdad? - Y su mirada cambia.




-No, no hacen mal. Pero esta vez, seré yo la que controle – afirmo y lo miro sugestivamente. Con un poco de esfuerzo suelto mis manos, que en realidad, no estaban bajo mucha presión.




Tomo el cinturón y un momento después son sus manos las que ahora se encuentran tras su espalda amarradas. Aprieto bastante fuerte para que no se suelte y regreso mi atención a sus ojos.




-Me mataras de un infarto, un día de estos - susurra el tensándose.




- Espero que suceda mientras te hago el amor y no cuando te vea con tu esposa – él me devuelve la mirada.




Fue un golpe bajo. Sin embargo, el hecho de mencionar que es casado lo hace aun más excitante. Mis labios van besando su abdomen, muerden la dura piel de esas partes. Poco más abajo, mi lengua se encuentra con su "v" y en mi mente se dibujan formas de torturarlo.




El solo hecho de bajar el cierre de sus jeans, lo hace gemir. Sigo el plan en mi mente y me deshago de toda su ropa.




-Me haces sentir vulnerable- dice entre jadeos mientras mi mano viaja a su zona más intima.




-Aquí no se está en igualdad de condiciones, es injusto- agrega y me desvisto con rapidez complaciendo.




-¿Así está mejor?- pregunto mientras lanzo pequeños ronroneos que lo hacen temblar. Me acerco lentamente a su boca mientras que con mi mano derecha me sostengo y con la izquierda voy haciendo círculos a su alrededor.




-E-res mala…- Sonrío mientras me entretengo jugando con su miembro-Ya, ya…-pide entrecortadamente




-Soy mala, querido-le ronroneo en el oído. Sus piernas tiemblan y yo encima de él.




El gime, mientras mantengo el ritmo con mi mano. Mi cuerpo lo reclama, quiero tenerlo más cerca de mí. Quiero sentirlo.




- Mmm... Esto se torna entretenido - le murmuro mordiéndome el labio.




-¿Listo para otro nivel? - El traga saliva ruidosamente y me mira como cordero asustado. Ahora, mi lengua va ocupando el puesto de mi mano y simultáneamente de su boca se escapa un gruñido.




Puedo jurar que escucho su corazón acelerado, puedo sentir como la corriente fluye entre los dos. Sus piernas piden tregua y desliza su espalda por la pared. Al momento, vuelvo a sus labios y recorro con mi lengua su contorno tembloroso. Queda sentado en la bañera. Aprovecho y me siento a horcajadas sobre sus muslos, lo llamo a que se acerque y me obedece enderezándose mientras los músculos de su abdomen se contraen.




-Hazlo ahora…-suplica




-¿Ahora? ¿No quieres jugar más?-le pregunto con fingida tristeza. Dirijo mi mano hacia su parte intima de nuevo, pero él la detiene con tan solo una mirada.




-Ahora…- murmura y mi sonrisa regresa. Sí, de nuevo esa esplendida sensación que sólo un hombre casado y prohibido puede causar en mí. Me acomodo un poco más y lo beso fugazmente, entonces, con un simple movimiento de cadera, él empieza sus movimientos y embestidas.




Mi respiración no se siente, ni la de él. El vaivén de nuestras caderas va a la par. Yo me aferro fuertemente a su cabello, él mueve su cara de mi cuello al valle entre mis senos. La parte baja de mi vientre tiembla por la anticipación del pronto orgasmo que anuncia su llegada.




-Dime... ¿Te hace tu esposa el amor como yo? - le pregunto con voz entrecortada por los jadeos.




- N...no - responde




Sus estocadas se hacen más fuertes y veloces. Llevo mis manos a su espalda y lo desato. Me lo agradece silenciosamente mientras me encierra en un abrazo que nos aprieta más el uno contra el otro, para después descender por mis piernas y terminar en mi abdomen. No es cuestión de mucho más, somos sensibles hasta el más mínimo movimiento y llegamos a la cúspide del placer juntos. Solo él y yo en el silencio del departamento.




Ahora respiramos tranquilos, deseosos de más pero no lo demostramos. Tal vez porque es de las pocas veces que nos quedamos callados y tranquilos. De repente, mi amor se levanta, dejándome sola en la habitación. Y así como estoy, salgo en su búsqueda, y lo veo, ya vestido alineándose frente a un espejo.




-Se hace tarde-me dice, lo miro con el corazón oprimido, él se va…




...Como siempre lo hace…